
Elorriaga reconoció en este medio internacional que el objetivo de la campaña electoral del PP no está destinado a convencer al electorado de que sus propuestas son las mejores, sino que su fin es sembrar la duda en el electorado socialista para que este no vaya a las urnas. Sin lugar a dudas esto no beneficia en nada a la democracia, porque los partidos tienen la obligación de fomentar la participación en las urnas y no la abstención.
Este año los dos grandes partidos se han olvidado de vendernos sus programas y han apostado por llevar a cabo una campaña de desprestigio al contrario, ya sea a sus ideas como a sus líderes. Todo esto ha dado lugar a un ambiente crispado, que llega hasta la calle. Momento este en el que se producen hechos tan lamentables como el intento de agresión a María San Gil, o los insultos que tuvo que soportar una redactora de Público en un acto de AVT en la Universidad San Pablo CEU de Madrid.